Cuando existen declaraciones omitidas, lo primero no es enviar formularios de inmediato. Conviene identificar las obligaciones registradas, los periodos pendientes y la información fiscal disponible.
1. Revisar la situación fiscal
Debe verificarse el régimen, actividades y obligaciones vigentes durante cada periodo. Una obligación actual no necesariamente describe lo que correspondía en un ejercicio anterior.
2. Conciliar información
CFDI emitidos y recibidos, estados de cuenta, retenciones, nómina y registros contables pueden ser necesarios para determinar correctamente los impuestos.
3. Determinar antes de presentar
Una declaración puede generar impuesto, actualización, recargos o saldos a favor según el caso. El resultado debe sustentarse en información real y documentación.
4. Conservar acuses y dar seguimiento
La regularización no termina al enviar la declaración. Deben conservarse acuses y verificarse, cuando corresponda, líneas de captura y situación de cumplimiento.
La normativa puede modificarse. Antes de aplicar un criterio a un caso concreto debe revisarse la disposición vigente y las circunstancias del contribuyente.